Escribe sin pensar en el cuaderno que lleva en su vieja mochila que tiene más de 20 años, el regalo más apreciado para ella y que ha recibido de su madre.
En su casa tiene cuadernos enteros de tiempos ya pasados. Están ahí, cogiendo polvo y nunca volvieron a abrirse tras ser escritos.Algunos, guardan las situaciones más tristes y dolorosas; otros los momentos más increíble que ha vivido. Mezcla de sensaciones que se combinan en esas hojas cuadriculadas y que crean la magia característica que solo los magos de verdad saben hacer.
Nunca los mira, son palabras sin sentido que ha escrito en otro momento y en otro lugar; son vidas completamente diferentes a ésta.
Cuando sale el sol como hoy, tras tanta lluvia es cuando más ganas tiene de escribir. Hecho involuntario que la abstrae hasta lugares mágicos, sueños imposibles y reflexiones propias; que nunca serán juzgadas. Esos cuadernos, esas palabras son lo mejor que tiene; se da cuenta de sus miedos y sus inquietudes, sus sensaciones y sus secretos. Se transforma en humana más de lo que se pueda imaginar. Cada vez que aflora una palabra, se descubre a sí misma, realizándose, superándose.
Sin embargo, hay cuadernos que aún están en blanco esperando a ser llenados cuando pueda hacerlo. Nadie sabe lo que escribirá; si tendrá que guardarlos de nuevo en cajones o podrá llevarlos en la mochila marrón que lleva allí dónde va.
A la espera de que se cumplan sus sueños, hoy por hoy escribe y las palabras fluyen ligeras por su cabeza, su mente y sobretodo su corazón.
El texto de hoy tiene que ver con una mariposa y sus ansías de libertad, de conocer, de descubrir y termina diciendo algo así como: "Escribe, escribe poemas. Deséame un arco iris, deséame una estrella; escribe, escribe, nuestros sueños somos nosotros”.